lunes, 28 de mayo de 2018

Claudio Coello. San Esteban. Salamanca



Un foco en el retablo Mayor de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

El cuadro de Claudio Coello representando el martirio de san Esteban junto al tabernáculo se disputan el foco del retablo.
El pintor de cámara de Carlos II, ya había sido desplazado por el italiano Luca Giordano, en el momento de emprender esta obra. Podemos imaginar el humor que llevaba el artista por esta época. 
La pintura fue encargada por el confesor del rey, fray Pedro Matilla, con el objetivo de colocarlo expresamente en el lugar que hoy ocupa. Una vez terminado y antes de pasar al retablo, fue expuesto en el palacio real en dónde lo pudo observar Giordano, otorgándole palabras de aceptación.
Mas que dramatismo y mas que martirio, el cuadro expresa dolor. El santo resignado ya no presta atención a sus agresores, se dirige hacia la salvación. Parece no ver el mundo miserable y terreno, sino aquel en el que lo esperan los ángeles, la paz, Cristo y el Padre Eterno.

domingo, 27 de mayo de 2018

Remate. San Esteban. Salamanca



Ático del retablo Mayor de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

El ático se materializa con un sistema de cascarón, que cierra en la parte delantera con un arco de medio punto compuesto de molduras extremas y en cuyo centro corre una guarda ornamental de potente hojarasca con frutos en movimiento. Este juego abigarrado de formas parece explotar en la parte superior con espirales que suben y bajan. De allí se desprenden dos roleos negativos que descansan sobre sendos pilares. De la parte superior de estos, y colgando de querubines unas guirnaldas se detienen en la pare media; vistos desde abajo estos pilares semejan estípites. Entre estos se emplaza la enorme pintura de Coello que representa a San Esteban; ocupa todo el ancho de la calle central. Concluye en arco de medio punto en cuyo marco resbalan dos ángeles que levantan una corona de laureles.
Los pilares son atajados desde los costados por contrafuertes en los que se destaca un rollo de acanto; en el se apoya un vaso en cuya parte superior cabalga un angelito asiéndose de vibrantes guirnaldas que se desprenden de otras superiores. Entre estos elementos y el arco externo una cornisa curva y enrollada se hunde hacia atrás. Se apoya un ángel con vertiginoso movimiento en cuerpo, alas y telas; el de la derecha sostiene una palma mientras que el de la izquierda lleva una corona de laureles.

sábado, 26 de mayo de 2018

Tabernáculo. San Esteban. Salamanca



Tabernáculo del retablo Mayor de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

El tabernáculo, expositor de la Sagrada Eucaristía, se expresa como un templete, un pequeño edificio dentro del retablo.
Presenta un sotabanco alto y liso, en cuyos extremos descansan sentados dos ángeles con las alas abiertas hacia los costados. Esta parte concluye en una predela con casas extremas imitando a las del retablo mayor; la casa central es extensa con caja bien ornamentada.
Sigue el cuerpo constituido por un grupo de pequeñas columnas salomónicas, cuyo entablamento se detiene dejar emerger un arco de medio punto, acompañado externamente por niños, guirnaldas y volutas, que llegan a superar la cornisa de cierre. Hasta allí llegan unos estípites externos, simples en la parte baja y bulbosos y decorados en lo alto. Un balaustre de planta cuadrada y esquinas mochas cierra el nacimiento del remate compuesto por un alto tambor de base octogonal, que se completa con roleos y guirnaldas; termina con cornisa y balaustrada.
A partir de allí se levanta la cúpula de expresivos nervios y plementos ornamentados; finaliza con cupulino que sostiene una esbelta imagen.
Mas arriba y casi flotando, un baldaquino de tela se abre a manera de telón sostenido por niños y querubines; guirnaldas de flores colaboran a la escena teatral. Escapando mas allá de la cornisa de cierre del cuerpo una venera recortada y llena de movimiento parece escapar para unirse al cuadro superior de Claudio Coello.
Originalmente el expositor se podía cubrir gracias a una maquinaria escenográfica compuesta de poleas, cuerdas y manivelas. En efecto, un lienzo de la Asunción de la Virgen, podía hacerse subir y bajar según conviniera a la liturgia.

viernes, 25 de mayo de 2018

Columna Salomónica. San Esteban. Salamanca




Retablo Mayor. Convento de San Esteban. Salamanca

Las seis grandes columnas salomónicas constituyen el tema arquitectónico principal del cuerpo.
Sobre un plinto apoya la basa, y de ella emerge el fuste retorcido de cinco giros, lo que las hace poco esbeltas. Los giros son opuestos según se ubiquen a izquierda o derecha de la calle central. Por él trepa la vid, símbolo eucarístico, representando el vino y por ende, la sangre de Cristo. En los senos se destacan las hojas de parra mas grandes y los racimos de uvas, mientras que por las gargantas se enroscan preferentemente los tallos. El capitel es compuesto, presentando las dos típicas hileras de acantos; las volutas muy cercanas, confieren cierta verticalidad, que ayudan a compensar la cantidad de giros.
La forma helicoidal imprime movimiento y dinamismo; su cercanía y situación de adelanto y retroceso, colaboran a la profundidad y espacialidad del conjunto. 

jueves, 24 de mayo de 2018

Desarrollo. San Esteban. Salamanca



Retablo Mayor. Convento de San Esteban. Salamanca

El cuerpo del retablo sigue el movimiento cóncavo de la planta; se divide en tres calles. La calle central y mayor avanza para albergar un importante tabernáculo.
Una cornisa simple sirve de apoyo a las seis columnas salomónicas que constituyen la base de la decoración arquitectónica. Cuatro de ellas enmarcan la calle central, avanzando más las situadas junto al tabernáculo.
Las calles laterales exponen la línea curva de fondo. En estos estrechos intercolumnios se destacan las imágenes de los fundadores de las órdenes monásticas: santo Domingo de Guzmán y san Francisco de Asís, atribuidas a Churriguera.
Las esculturas de bulto redondo apenas salen de sus hornacinas con veneras en la parte superior; el arco externo y las pequeñas pilastras que las rodean quedan casi ocultas por guirnaldas de frutos, hojas y flores. Estas también enlazan las peanas, formadas por roleos de diverso tamaño y posición, con las molduras laterales de las calles. En la parte superior guardapolvos arqueados sostienen sendos niños que levantan escudos coronados.
Este cuerpo termina con un entablamento que se sostiene en todo el ancho, mientras que se ajusta a las partes entrantes y salientes, rectas y curvas. Se destacan unos modillones formados por roleos y hojas que invaden el área del friso; emplazados en el eje de las columnas, se repiten en el centro de las calles laterales, en este caso, acompañados por guirnaldas.
No posee polseras, y simplemente concluye con molduras rectas y tajantes, que dejan evidenciar el lateral de las pilastras que sirven de apoyo a las columnas extremas.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Basamento. San Esteban. Salamanca



Banco y sotabanco del retablo Mayor. Convento de San Esteban. Salamanca

El retablo apoya sobre un sotabanco dividido en dos partes. Sobre este el banco o predela de similar altura, anticipa el movimiento del primer cuerpo. En coincidencia con las columnas, las casas muestran estructuras decorativas a manera de enormes ménsulas; están compuestas por roleos, venera, hojarasca, frutos, que se acomodan y rebasan tanto sus casas como las molduras superiores, hasta descansar debajo de la cornisa.
En los sectores curvos, relacionados a sendas calles laterales, se abren puertas que rebasando el sotabanco llegan aproximadamente a la mitad de la predela. Cada puerta se destaca por llevar hojas muy decoradas; los marcos avanzan hasta la cornisa superior para terminar en pequeñas ménsulas. Sobre dicha cornisa, formado por enormes hojas, se desarrolla una especie de frontis roto; del tímpano emerge un ángel de agitado movimiento
La casa central, mas grande, avanza respecto a las dos adyacentes, haciendo lo mismo con la cornisa y una pseudo ménsula. Un marco rectangular y simple dentro de la casa se divide en rectángulos menores de borde dorado.

martes, 22 de mayo de 2018

José de Churriguera. San Esteban. Salamanca



Retablo Mayor. Convento de San Esteban. Salamanca

José Benito de Churriguera utiliza para este retablo madera de pino de Balsaín, de Soria, además de la de Piedrahita que la Casa ducal de Alba dona al convento. Solo después de 45 años es dorado y estofado, con un costo levemente superior a la parte elaborada por Churriguera. La planta semicircular y la maquinaria escénica demuestran el dominio que de la composición y la madera tenía su autor.

lunes, 21 de mayo de 2018

Palabras mayores. San Esteban. Salamanca



Retablo Mayor de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca
 
El retablo mayor de la iglesia surge bajo la influencia del Concilio de Trento, ante el que se habían comprometido varios teólogos del convento. La voluntad de señalar la presencia real de Cristo en la Eucaristía, se traduce en la conformación del retablo dedicado a ello.
El empeño del duque de Alba que hace cortar una gran cantidad de pinos para completar la materialización de la obra, y la maestría de José Benito de Churriguera hacen posible la "nueva maquinaria" entablada entre 1692 y 1694

El retablo ocupa todo el testero, es de dieciséis metros de ancho por veinticuatro de alto, y se divide en tres partes, base, desarrollo y culminación. Consta de tres calles con seis columnas salomónicas.

domingo, 20 de mayo de 2018

20 de Mayo de 1810. Buenos Aires


Manzana de las luces, Buenos Aires 
 
Del cuartel salieron los Patricios y dirigiéndose a La Ranchería;
llegaron a escuchar los pasajes de “Roma salvada”:
Entre regir al mundo o ser esclavos
Elegid, ¡vencedores de la tierra!
Glorias de Roma, ¡majestad herida!
De tu sepulcro al pie, patria, ¡despierta!
Que mejores palabras para incendiar el nervioso pecho
que poco tiempo después escucharía

Rodrigo Gil de Hontañón. San Esteban. Salamanca


Crucero de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

El crucero con sus cuatro pilares prosigue con planta cuadrada; desde el arranque de los arcos torales, las esquinas son subrayadas con una columna de fuste estriado en la parte superior; acompañan escudos de la Orden soportados por ángeles. Sigue el entablamento con friso decorado y cierra la cornisa ancha con modillones distanciados. El paso de la parte superior es protegido por una balaustrada renacentista.
Sobre una base firme se abren los arcos que forman la bóveda de crucería que arranca con un abanico de nervaduras para seguir con un sistema de enlaces en cuyas claves se presentan florones dorados y policromados.
En los cierres laterales se abren tres ventanas de proporción gótica aunque terminadas en arco de medio punto; presentan parteluces de columna con trasversales superiores abalaustrados formando cruz. Sobre el muro completan unos tondos que, al igual que los florones, llevan cabezas de santos y otros personajes de la iglesia. 
El gótico tardío ha dado paso al plateresco.
     

sábado, 19 de mayo de 2018

Bóveda de la nave. San Esteban. Salamanca



Bóvedas de la nave de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

La nave tiene una altura de 27 metros, y cierra con bóvedas de crucería poco apuntadas; se caracteriza por llevar nervio espinazo que enlaza los tramos y asegura la continuidad visual. Aquí se demuestra el grado de avance logrado en la construcción de bóvedas de
crucería, en dónde los nervios y las claves se multiplican, al tiempo que se simplifican los sistemas constructivos y las piezas se estandarizan.

viernes, 18 de mayo de 2018

Alarde tardomedieval. San Esteban. Salamanca



Sotocoro de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

La bóveda del sotocoro de 7,50 por unos 14,50 metros, se presenta sumamente rebajada, casi plana, debido al uso de arcos ovales de escasa alzada. Un alarde constructivo.

Las bóvedas se resuelven con una línea recta y horizontal en dirección al eje mayor, igualando la altura del arco perpiaño con la de la clave central. En la dirección trasversal el eje se curva e inclina hacia el arco formero. Estas dos líneas definen la forma de la bóveda fijando la altura de las claves secundarias. Los terceletes son arcos ovales que llevan igual curvatura que el arco diagonal. Gracias al mayor conocimiento y dominio de la geometría, es posible simplificar los procesos constructivos al tiempo que lograr un mayor grado de estandarización de los componentes.

jueves, 17 de mayo de 2018

Balbás y Palomino. San Esteban. Salamanca



Coro de la Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

El coro de generosas dimensiones facilita la plegaria en comunidad. La sillería encargada por fray Francisco de Araujo, obispo de Segovia, está preparada para ello y es obra de Alonso de Balbás que concluye en 1655. Es sencilla y clásica, destacándose el trabajo de la crestería en la que participó el tallista Juan de Mondravilla. Este también ejecuto el enorme facistol.
Otro elemento que se destaca en el coro es el fresco de Antonio Palomino que representa a la Iglesia Militante y Triunfante, realizado en 1705. Para este entonces el pintor es reconocido como uno de los mejores de España. La obra debía adaptarse a la pared del fondo de la iglesia que terminaba, siguiendo la bóveda, con un arco de medio punto.

El primer plano está dedicado a la Iglesia Militante, que es representada con la carroza en alusión a la cuadriga de Zacarías, y por una mujer que lleva como atributos el libro de los evangelios, la cruz, la custodia, la paloma del espíritu santo, la capa fluvial, la piedra cuadrada. A su lado, la Verdad, con un sol que levanta con la mano, y acompañándola, santo Tomas de Aquino que porta la pluma y el libro. Asimismo van las virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad, y las cuatro Virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza.
Debajo de la carroza una serie de animales representan los siete pecados capitales: el oso, la ira; el avestruz, la gula; el pavo, la soberbia; el lobo, la avaricia; la cabra, la lujuria; el perro, la envidia; la tortuga, la pereza. Atropellados por los caballos hallamos tres figuras que representan la Ignorancia, el Error y la Herejía.
En el centro de la representación Santo Domingo señala a la Virgen, mientras sostiene el Rosario ayudado por la Fe. María Santísima intercede por la iglesia sobre un trono de nubes, acompañada de Vírgenes y Santas, entre las que se destacan Santa Catalina de Siena y Santa Rosa de Lima. En el extremo opuesto san Esteban, san Antonino de Florencia, entre muchos otros.
La Iglesia Triunfante, en la parte superior, es iluminada por la Santísima Trinidad, e inmediatamente las figuras del Señor y de Cristo. A un lado, el privilegiado San Juan Bautista, y por el otro los Apóstoles.
Es un fresco propio del barroco, colmado de referencias teológicas, símbolos y alegorías. Se presenta como el gran escenario de la vida en donde domina, en la composición, el horror vacui.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Hacia el coro. San Esteban. Salamanca








Iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

En los pies de la nave se emplaza el coro apoyado en arco escarzano y en la parte superior remata con una balaustrada de piedra; ocupa tres de los seis tramos de la nave, y su tamaño condice con las actividades del los frailes dominicanos que siguen la Liturgia de las Horas, por lo que la plegaria comunitaria es de enorme valor. Antiguamente se reunían en el Coro dos veces al día, con el fin de “unir sus corazones a Dios”.

martes, 15 de mayo de 2018

Iglesia. San Esteban. Salamanca

Interior de la iglesia. Convento de San Esteban. Salamanca

La iglesia es de planta en cruz latina, de una sola nave con capillas laterales realizada en estilo gótico tardío. Alcanza un largo de 84 m y un ancho de 14,50 metros.
Con el trazado de Juan de Álava en 1524 y ya levantados algunos muros, la obra es continuada en 1533 por Fray Martín de Santiago. Mas tarde hacia 1556, cuando ya están levantadas las paredes de la nave en su conjunto, extendida la capilla mayor con el agregado de dos capillas laterales, y comenzado el crucero, da un nuevo impulso Rodrigo Gil de Hontañón. Este, simplifica o elimina elementos góticos e incorpora otros de influencia renacentista, como los arcos de medio punto, los capiteles corintios, ornamentos de candelabro. Es Juan Ribero de Rada quien materializa el diseño de Gil de Hontañón para el cimborrio y concluye algunas bóvedas de las capillas. Otros maestros como Pedro Gutiérrez seguirán con lo faltante hasta su consagración en 1610.

Tiempo. Suiza, Lausanne

Una manera de acercarnos a la arquitectura consiste en hacerlo desde el lenguaje poético, trascendiendo la mera observación de ...