Retablo de santo Tomás de Aquino. Convento de San Esteban.
Salamanca
En
el crucero, en el lado del Evangelio se ubica el retablo de santo
Domingo de Guzmán. Sobre un alto sotabanco y significativa saliente,
contrastan las columnas de fuste liso con otras salomónicas. La
ornamentación se concentra en el ático; la pintura que representa
a los santos Domingo y Francisco orando es atribuida a Manuel Petit.
El
retablo emplazado en el lado de la Epístola esta dedicado a santo
Tomás de Aquino. Se presenta más homogéneo con sus pares de
columnas salomónicas de cinco giros, repletas de hojas y racimos. Un
radiante sol estalla en el entablamento, entrelazado en nubes y
ángeles. El ático eclosiona en la calle central repleto de
hojarasca y movimiento. La obra escultórica es de José de Larra
Domínguez, cuñado de José de Churriguera; los cuadros llevan la
autoría de Antonio Palomino.
Ambos
retablos son atribuidos al entorno de los Churriguera. Según Alfonso
Rodríguez G de Ceballos, el de Santo Tomás “lo labró Joaquín
de Churriguera en 1702, quizá sobre dibujo dejado por su hermano
mayor, pues se parece intensamente a los colaterales que éste hizo
en Leganés. El de Santo Domingo, del otro lado, lo empezó en 1703
Pedro Bachiller, pero fue desmontado y reformado por Joaquín, quién
lo igualo en formas y dimensiones al de Santo Tomás de Aquino”.
Mucho
antes de construirse estos retablos, en 1510 fray Antonio Montesino
formo parte del grupo de misioneros dominicos que se embarcaba rumbo
a las Indias. Mas tarde se pronunciaba a favor de los indios de
América, y denunciaba los abusos por parte de los colonizadores
españoles en La Española y en otros sitios..
En
un sermón pronunciado en Santo Domingo, en diciembre de 1511
expresaba: ¿Estos no son
hombres? ¿Con éstos no se deben guardar y cumplir los preceptos de
caridad y de la justicia? ¿Estos no tenían sus tierras propias y
sus señores y señoríos? ¿Estos hannos ofendido en algo? ¿La ley
de Cristo, no somos obligados a predicársela y trabajar con toda
diligencia de convertirlos?... Todos estáis en pecado mortal, y en
él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas
inocentes gentes.
JNB